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viernes, 29 de mayo de 2015

Los 3 principios de la persuasión – Convence a la gente de lo que quieras

 

1. ESCASEZ

Las oportunidades nos parecen más valiosas cuando su disponibilidad es limitada. Si vemos que la cantidad de algo es pequeña, nos gusta más. ¿Nos suena ese niño que solo quiere un juguete porque no lo puede tener? Pues de mayores no cambiamos mucho la actitud. De ahí trucos publicitarios como “ediciones límitadas”, “ofertas especiales de corta duración” y un largo etcétera.

2. AUTORIDAD

La autoridad es una herramienta estupenda para persuadir. El ser humano obedece porque le sale rentable. Si obedezco me ahorro pensar cuál es la opción correcta. Solo tengo que seguir las indicaciones del que “sabe”.
Precisamente eso utilizan en los expertos cuando modelos nórdicas enfundadas en una bata de médico diciéndote que ese producto es fiable. Pero no solo los expertos en algo, sino los que tienen un status alto también sirven como figuras de autoridad.

3. PRUEBA SOCIAL

Nuestro cerebro trata de tomar las decisiones en base a lo correcto. Y muchas veces para saber que es lo correcto recurre a observar que es lo que hace la mayoría de gente. Si caminas por la calle y nos sorprende de pronto todo el mundo corriendo en dirección opuesta, Nuestro cerebro no sopesará diferentes opciones, imitará al resto de personas.
Tiene bastante sentido que tratemos de actuar como los demás para evitar equivocarnos en cosas que los demás ya han aprendido a hacer. Por eso en los anuncios habras escuchado cosas como “este producto está siendo un éxito” o “el disco de moda” o cualquier cosa parecida… Si gusta a los demás será porque es bueno.

Trucos para Evitar los Nervios de un Examen


5 TRUCOS PARA EVITAR LOS NERVIOS ANTES DE UN EXAMEN

Cuando se aproxima la fecha del examen que tanto nos asusta, no es raro que algunas sensaciones como el estrés o la ansiedad se apoderen de nuestra mente. Para evitar que los nervios generados por el miedo al examen te traicionen en el momento en que debes plasmar tus conocimientos, toma buena nota de los cinco trucos que te ofrecemos.
Si ha llegado el gran día en que debes realizar ese examen tan importante por el que te has estado preparando tanto. Después de semanas o incluso meses de intenso estudio, hoy es el día en que debes reflejar todo lo que has aprendido y lograr el objetivo de aprobar. Sin embargo, para muchas personas este momento de estrés puede tornarse en una pesadilla: se quedan en blanco, les tiembla el pulso, empiezan a sudar… y todo el esfuerzo puede irse al traste.
Para evitar estas situaciones de nervios antes de un examen, conozcamos cinco trucos para llegar preparados psicológicamente a la prueba.
  1. EL DÍA ANTES DEL EXAMEN

El día anterior a la prueba, lo ideal es no abrir ningún libro. No debes estudiar: simplemente dedícate a otras actividades que permitan que tu mente se relaje. Intentar estudiar el día antes del examen puede conducirte a aumentar la tensión que sientes, y tu cerebro no está preparado para empaparse de conocimiento bajo esas circunstancias.
En cuanto a los minutos antes de la prueba, el consejo va por la misma línea: aunque es frecuente que veas a todos los estudiantes repasando a última hora sus notas y apuntes mientras esperan que se inicie formalmente la prueba, muchos de ellos no son conscientes que esto solo les reporta un estado de ansiedad mayor. Además, es altamente probable que no puedas aprender nada nuevo en esos cinco o diez minutos de repaso: piensa que tu preparación ha de haber empezado semanas y hasta meses atrás, y todos los conocimientos e información que has ido adquiriendo están bien consolidados en tu cerebro.
  1. SÉ PUNTUAL

No te olvides de la importancia de ser puntual, y más en este día de examen. Si llegas al centro temprano, tendrás un tiempo extra para preparar tus herramientas, y en caso de que surja algún imprevisto tendrás margen de maniobra y podrás solventarlo. En caso de que llegues tarde al centro, tu sensación de nervios aumentará, desde el momento en que sales estresado de casa viendo que vas con el tiempo justo, pasando por el instante en que llegues al centro con prisas: esto repercutirá negativamente en tu estado mental durante el examen. Además, ten en cuenta que en la mayoría de facultades e instituciones donde vas a examinarte, llegar tarde a la prueba puede ser motivo suficiente para que te suspendan directamente.
Por tanto, calcula bien los tiempos (piensa que puede haber imprevistos de todo tipo) y así podrás organizarte mejor para llegar al centro con un margen de tiempo suficiente que te permita estar tranquilo.
  1. HABLAR CON OTROS ALUMNOS: CUIDADO

Durante la espera previa al examen, hay dos tipos de personas: las que se recluyen en sí mismas para meditar o repasar sumariamente algunos apuntes, y las que empiezan a preguntar a los demás y a mostrarse inusualmente comunicativas. Aquí debes hacer una autorreflexión y decidir cuál es la estrategia que es mejor para ti.
Si por ejemplo eres una persona un pelín obsesiva y tiendes a ponerte nervioso antes de un examen porque tus pensamientos te secuestran, quizá te convengaentablar algunas conversaciones cordiales con otros alumnos en torno al examen que estáis a punto de hacer: eso puede ayudarte a quitarte los nervios de encima y entrar al aula con la mente más despejada. Por el contrario, si has notado que empezar a hablar con los demás alumnos antes del examen te sumerge en un mayor grado de tensión (no es infrecuente que habléis sobre temas que van a salir en el examen, e igual te da la sensación de que vas menos preparado de lo que creías), plantéate tomar la estrategia contraria y recluirte más en ti mismo, intentando focalizar tu mente en un estado óptimo. Lo ideal es que, sigas una u otra estrategia, trates de estar tranquilo y huyas de las fuentes de estrés.
  1. PIENSA SOBRE DÓNDE VAS A IR DESPUÉS DEL EXAMEN

Después de entregar el examen terminado, notarás una sensación de relajación y alivio: la suerte está echada. Si piensas en algo satisfactorio para hacer cuando hayas salido del centro, tu cerebro relativizará la importancia del examen y esto te ayudará a que tus nervios se disipen. De este modo, te será más sencillo responder las preguntas de la prueba más tranquilamente y la ansiedad no te bloqueará.
  1. LA IMPORTANCIA DE PENSAR EN POSITIVO

Para todas las facetas tu vida en general y para preparar exámenes en particular,es esencial que pienses en positivo. Si te enfocas hacia el logro y trabajas lo necesario para aprobar ese examen al que tanto temes, estarás cimentando tus posibilidades de éxito. La mente tiene un gran poder en la consecución de nuestros objetivos. Confía en tus opciones, estudia lo necesario y así llegarás al examen mucho más calmado y enfocado hacia el éxito.

Combatir la ansiedad: 5 pautas para reducir la tensión

Combatir la ansiedad: 5 pautas para reducir la tensión

La ansiedad es un círculo vicioso del que es difícil salir. El sentimiento de ansiedad es particularmente difícil de describir, no siempre se puede relacionar con un origen concreto (un examen, unos resultados médicos, etc.) y se alimenta de las propias consecuencias que genera, (como por ejemplo el aplazamiento de tareas pendientes). Por ello, es complicado hacerle frente, aunque no imposible. Estas cinco pautas para combatir la ansiedad pueden serte de ayuda a la hora de mitigar sus efectos adversos y entender algo mejor su naturaleza:

1. APRENDE A SER TU PROPIO JEFE O JEFA

La ansiedad es una sensación desagradable que la mayoría de nosotros queremos evitar. El problema se agrava cuando decidimos compensar el estado de ansiedad recurriendo a formas de comportamiento estereotipadas y repetitivas. Estas son conductas que suelen empezar de manera inconsciente, son en parte automáticas y pueden ser más o menos simples (estirarse o arrancarse el cabello, darse golpecitos en una pierna, etc.) o algo más complejas (hacer viajes hasta la nevera y comer algo).
Además del efecto adverso que estas conductas pueden ejercer sobre nuestro cuerpo, como la obesidad o la pérdida de cabello, dejarse llevar por ellas tiene el inconveniente de que nos hace entrar en un círculo vicioso: como están tan asociadas a los periodos de estrés, actúan como un recordatorio de que esa sensación que se quiere evitar está ahí. Por eso, para combatir la ansiedad es conveniente reconocer estos patrones estereotipados de comportamiento y ponerles freno.

2. COMBATIR LA ANSIEDAD ES COMBATIR EL “YA LO HARÉ MAÑANA”

Los periodos de ansiedad pueden haber sido desencadenados por elementos del día a día que están relacionados con el trabajo, las obligaciones y la toma de decisiones. Por eso, combatir la ansiedad supone también reconocer las situaciones en las que esta sensación puede dar pie a una profecía autocumplida en la que el propio estado anímico negativo invite tirar la toalla antes de tiempo.
La ansiedad es una de las formas que puede tomar el miedo a empezar a hacer algo que puede salir mal y que, como consecuencia, es postergado una vez tras otra en un proceso llamado procrastinación. Paradógicamente, estos aplazamientos los que hacen que la ansiedad tenga razón de ser, ya que gracias a ellos la obligación que genera estrés sigue estando ahí.

3. DIVIDE TU DÍA A DÍA EN TROZOS PEQUEÑOS

Seguro que te has dado cuenta de que, a partir del momento en el que inicias una tarea que te da pereza hacer, esta se va volviendo cada vez más amena y asumible. Con la ansiedad pasa algo parecido: para mantener la atención lejos de aquello que produce tensión, empezar una actividad es mucho más eficaz que pensar en iniciar esa misma actividad.
Y es que el hecho de ser consciente de que la ansiedad actúa como lastre a la hora de hacer cosas que queremos hacer es en sí mismo una fuente ansiógena. Si quieres asegurarte de que se haga lo que debe ser hecho sin que la ansiedad actúe como freno, nada como partir en secuencias cortas las tareas más complejas. Si tienes que escribir un informe, por ejemplo, la primera tarea puede ser tan simple como encender el ordenador y abrir un editor de texto. La siguiente secuencia debe partir de ahí y ser también muy breve (escribir el primer párrafo, etc.).

4. TÓMATE TU TIEMPO

La otra cara de combatir la procrastinación es asegurarnos que aprovechamos bien el tiempo que le dedicamos al descanso, ya que estar todo el día haciendo cosas para intentar distraer nuestra atención puede ser agotador. Si no conocemos la fuente de la ansiedad, este ir y venir de actividades distractoras puede actuar como recordatorio de que estamos ansiosos, y si el origen de la ansiedad está en las obligaciones pendientes, se puede generar un sentimiento de culpa. Por eso merece la pena ser metódicos con los ratos de descanso y hacer que estos permitan una mejor orientación hacia los objetivos.
Además, los ejercicios de control de la respiración que se incluyen en actividades como la meditación, el mindfulness o el tai chi resultan de gran utilidad para reducir los niveles de estrés que ponen en marcha toda la maquinaria ansiógena.Tomarse un rato para relajarse aunque el cuerpo pida lo contrario y hacer que estos ratos no se prolonguen más de lo que sea necesario para ajustar bien los niveles hormonales son dos pautas básicas para combatir la ansiedad.

5. NO TE EMPEÑES EN HACER QUE LA ANSIEDAD SE VAYA

Desde un punto de vista biológico, la ansiedad es el fruto de dinámicas neuroendocrinas complejas con las que nadie querría tener que lidiar sin la ayuda de los procesos subconscientes que las regulan. Por eso, conviene tener claro de que sólo se puede combatir la ansiedad de manera indirecta. Por mucho que se pretenda ignorar las sensaciones de tensión y miedo, estas no se van a ir sólo porque nuestra mente consciente se lo pida con amabilidad.
De hecho, intentar suprimir mentalmente estos procesos biológicos no es más que una forma de reconocer que ese problema está ahí. Para que la ansiedad deje de ser un problema, hay que luchar contra sus síntomas creando pautas de comportamiento nuevas. La solución no está en la privacidad de la propia mente, sino en las relaciones entre el cuerpo y el entorno

5 razones para reflexionar

5 razones para reflexionar

5 RAZONES PARA REFLEXIONAR

Vivimos en una sociedad que ha sufrido cambios profundos en las últimas décadas. La globalización ha traído otra manera de pensar en todos nosotros y el capitalismo ha influido en nuestras vidas hasta el punto de ser objetos antes que sujetos. No es fácil mirar hacia dentro cuando la cultura nos lleva a mirar hacia fuera constantemente, a compararnos, a ser más exitosos, más consumidores, etc. En medio de tanta información (o infoxicación) nos apegamos a viejas certidumbres para sentirnos seguros, imposibilitados para describir la realidad tal cual es. Así negamos nuestras emociones y convivimos en un estado psíquico-emocional irreflexivo. Nuestro valor solo parece tener valor en la aprobación de los demás. Para no sobrar hay que tener ropa de marca, una chica linda, una profesión de éxito, un buen puesto, un buen coche, etc… construyendo un camino de sufrimiento, lejos de un verdadero sentido del desarrollo personal, del bienestar emocional y de espaldas a nuestros propios deseos.
Por suerte, tenemos la capacidad reflexiva de desapegarnos de las certezas, de conectar con nosotros mismos y de autorreflexionar. En la dimensión personal nuestros argumentos y acciones siempre son guiados por nuestras emociones, por lo que es importante entenderlas y aceptarlas. No sabemos lo que va a pasar en el próximo presente, pero pase lo que pase será diferente si sucede en la emoción de la expectativa, el control, la superficialidad, la hipocresía, o si sucede desde la emoción del respeto hacia uno mismo, la aceptación, la gratitud, la confianza, la ternura.
En resumen, estas son las 5 razones para la autorreflexión que te guiarán en el camino del desarrollo personal:
  • Te ayuda a aprender de los errores
  • Te ayuda a tener buenas ideas
  • Te ayuda a relacionarte con los demás
  • Te hace más feliz
  • Te ayuda a ver tu perspectiva de las cosas

Las Personas Inteligentes se Masturban más Amenudo

Las Personas Inteligentes se Masturban más Amenudo

 

LAS PERSONAS INTELIGENTES SE MASTURBAN DE FORMA MÁS HABITUAL, REVELA UN ESTUDIO

Los datos científicos que a veces se nos ofrecen tienen una veracidad relativa, puesto que las personas solemos mentir con bastante frecuencia. No decimos toda la verdad, sobre todo, en aquellos temas que nos incomodan o sobre los que pesa un tabú cultural. Uno de los más evidentes es el sexo, donde la “normalidad” es un concepto desdibujado. Pero de vez en cuando aparece algún estudio científico que arroja algo de luz a la cuestión de cómo nos relacionamos con el otro sexo y con nosotros mismos.
Una reciente investigación llevada a cabo en Estados Unidos ha revelado una curiosa correlación entre dos variables: el nivel de estudios de una persona y la frecuencia en la masturbación, hallando que son las personas con mayores conocimientos formativos las que suelen masturbarse con una frecuencia mayor.
Este interesante y polémico estudio ha corrido a cargo de la Escuela Nacional de Salud y Comportamiento Sexual que dirige la psicóloga especializada en conducta sexual Debby Herbenick, investigadora destacada del Instituto Kinsey en los Estados Unidos de América. Ella ha liderado esta investigación, encontrando que las personas con mayor nivel académico tienden a masturbarse más habitualmente.
Según relata el divulgador científico catalán Pere Estupinyà en su libro S=EX2, la investigación fue sufragada íntegramente por una conocida corporación de preservativos, y consistió en realizar encuestas a a un total de 6.000 ciudadanos estadounidenses de entre 14 y 90 años de edad, seleccionados de forma rigurosa, con un seguimiento amplio de los participantes, siendo éste uno de los estudios más completos acerca de cómo vivimos el sexo los seres humanos en las sociedades actuales. Los datos y resultados de estas encuestas han sido objeto de mucha atención.

RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN

Según ha revelado el escrutinio de las encuestas, un 71’5% de las mujeres de entre 25 y 29 años reconoce haberse masturbado durante el último año. Una cifra más modesta, 46’5%, son las mujeres de entre 60 y 69 años que afirman haberlo hecho en los pasados 365 días. Si nos adentramos a edades un poco más avanzadas, como es el caso de personas mayores de 70 años, el estudio reportó que el 33% dicen haberse masturbado a lo largo del último año; una cifra bastante alta si tenemos en cuenta la creencia popular de que el sexo no está presente en las vidas de las personas de edad avanzada.
Otras conclusiones del estudio fueron, por ejemplo, la correlación entre el nivel académico del sujeto y la correlación de esta variable con la de frecuencia en la masturbación. Tal como reza el titular de la noticia, parece que existe una tendencia a que, a mayor nivel de estudios, más habitualmente se masturba el individuo.
Por otra parte, la encuesta también arrojó que un 25% de los hombres y solo un 5% de mujeres confiesan haber consultado contenido pornográfico en internet durante el último mes. Otro dato interesante, y que tiene que ver con la protección en las relaciones sexuales, es que un 28% de los hombres afirman haber perdido la erección cuando se disponían a colocarse el preservativo en al menos uno de sus tres últimos encuentros sexuales.

10 MITOS SOBRE LA HIPNOSIS, EXPLICADOS

10 MITOS SOBRE LA HIPNOSIS, EXPLICADOS

El Psicoanálisis es una disciplina compleja, y ha recibido alabanzas y críticas a partes iguales a lo largo de los últimos siglos. Una de las cosas del Psicoanálisis que genera más inquietud es la Hipnosis: ¿qué podría sucederle a la persona que se encuentra bajo un estado de hipnosis?
Desgraciadamente, en la actualidad existen mitos y malos entendidos sobrequé es la hipnosis y cómo funciona. Los shows televisivos han ayudado a infundir cierto temor y recelo ante la práctica de la hipnosis. Los estereotipos creados conducen a la gente a tener creencias falsas y mostrarse reticentes ante la terapia basada en la hipnosis.
Hoy, vamos a resolver los 10 mitos sobre la hipnosis más comúnmente extendidos.

1. ¿Se encuentran en un estado de inconsciencia las personas en estado hipnótico?

No es así. En realidad, la persona en estado hipnótico experimenta una mejora en su concentración y logra focalizarse de una forma poco habitual. El paciente es consciente en todo momento durante el proceso de hipnosis.

2. ¿Es la hipnosis un estado similar al sueño?

Este mito está ampliamente extendido gracias a la idea, también errónea, de que para entrar en un estado hipnótico el paciente debe tener los ojos cerrados. Cerrar los ojos, efectivamente, puede ayudar a mejorar la concentración y por tanto es algo que favorece el estado de hipnosis, pero un paciente que mantiene los ojos abiertos también puede llegar a ser hipnotizado. En estos casos, se suele denominar “hipnosis activa”.

3. ¿Durante la hipnosis, el terapeuta puede “manipular” los deseos o actos del paciente?

Sin una voluntad real por parte del paciente para someterse al proceso de hipnosis, no puede existir hipnosis. Es imposible inducir el estado defocalización atencional propio de la hipnosis si el paciente no colabora en el proceso.
En cualquier caso, el terapeuta no tiene control alguno sobre la voluntad del sujeto. El paciente tiene en todo momento la capacidad atencional para tomar sus propias decisiones. En caso de que el terapeuta “ordene” al paciente a realizar algo en contra de su voluntad, éste abandonaría el estado hipnótico.

4. Durante el estado de hipnosis, ¿es cierto que el paciente puede recordar con precisión todo lo ocurrido durante su vida?

No, no es cierto. Lo que ocurre es que, en algunas ocasiones, el paciente puede desarrollar relatos sobre momentos de su vida que no se ciñen a lo que realmente pasó.

5. ¿Qué “poder” debe poseer el hipnotizador para lograr hipnotizar a los pacientes?

No se trata de tener ningún poder o don sobrenatural. Cualquier profesional debidamente preparado y cualificado puede hacer uso del proceso de hipnosis para tratar a los pacientes.

6. ¿Recuerdan los pacientes lo que ha sucedido mientras han estado hipnotizados?

La gran mayoría de personas son capaces de recordar todo o casi todo lo que tuvo lugar durante el proceso de hipnosis.

7. ¿Es la hipnosis una terapia?

No exactamente. La hipnosis no es una terapia en sí misma. La hipnosis es una técnica específica que puede ser empleada con buenos resultados y para incentivar ciertos cambios en el sujeto. Podríamos decir que los pacientes no se tratan ‘con’ hipnosis, sino más bien ‘bajo’ hipnosis y siempre con el soporte de otras técnicas, procesos y herramientas que maneja el terapeuta.

8. ¿Las personas más susceptibles de ser hipnotizadas son menos inteligentes o algo similar?

No. De hecho, es más bien al revés. Existe una correlación positiva (aunque no es una correlación muy fuerte, en realidad) entre la inteligencia del paciente y su “hipnotizabilidad”. Por tanto, son las personas más inteligentes las que pueden lograr el estado de focalización atencional con más facilidad.

9. ¿La hipnosis es peligrosa o entraña algún tipo de riesgo?

No se ha reportado ningún caso de alguien que sufriera daños físicos o psicológicos causados por una sesión de hipnosis. Muchas personas son hipnotizadas cada día por cientos de profesionales, y la mayoría no solo no declara perjuicio alguno, sino justamente lo contrario.

10. ¿Podría el paciente hipnotizado quedarse en estado de trance permanentemente si el terapeuta no lo despierta?

Como ya se ha comentado, las personas que se someten al proceso de hipnosis pueden salir de este estado en el momento en que lo deseen. Cabe recordar que el estado de focalización atencional no es sinónimo de quedarse dormido. En consecuencia, es imposible despertar a alguien que no se encuentra dormido, porque ¡ya está despierto!
Lo cierto es que, durante el proceso de hipnosis y debido al restado de relajaciónque se alcanza, el sujeto podría quedarse dormido, pero este sería un estado absolutamente convencional y podría despertar por sus propios medios sin necesidad de ayuda del terapeuta

Consulta de orientación a través de e-mail y Facebook

Cuando estamos necesitados de ayuda psicológica (gratuita o no), llega un momento en el que todos nos planteamos acudir al psicólogo. Sin embargo, muchos lo hemos descartado seguramente por dos motivos: primero la molestia que supone el pedir cita, desplazarnos, esperas, etc...; y el otro motivo para haberlo descartado es el motivo económico, ya que los psicoterapeutas suelen ser caros y requerir de varias sesiones (bastantes en muchos casos) para la resolución del problema, por lo que el psicólogo se puede salir del precio que buscamos.

 

Si Tienes algun problema personal, y tiene miedo o te averguenza hablarlo con tus semejantes o hasta con tus propios amigos y familiares, aqui puedes hablarlo, estamos para ayudarte, puedes escribirnos al correo en privado o al facebook